La Santa Compaña del software

Una de las leyendas más arraigadas en la cultura gallega es la figura de la Santa Compaña, procesión de almas en pena que vagan por los bosques gallegos en busca de una nueva alma ala que unir al grupo. Al frente de la procesión va un vivo obligado a salir cada noche a realizar el fúnebre paseo y del que sólo podrá salvarse de esta condena pasando la cruz que porta a otro vivo que se encuentre con la procesión. Si no lo hace, se queda ahí dentro para siempre. Ríete tú de Pesadilla en Elm Street.

En el mundo de la tecnología hemos encontrado alguna que otra variante de esta leyenda…

…es más fácil de encontrarse con la Santa Compaña del software que con la original.

Cuenta la leyenda que cuando una nueva alma se une a la Santa Compaña un miembro le entrega una vela, lo visten con una túnica negra y se une a la comitiva rezando al igual que las demás almas en pena.

Hasta no hace mucho cuando uno se unía a una comunidad de software le era entregado un CD-ROM, lo instalaba con mucha ceremonia en su ordenador y se unía a la comunidad divulgando sus ventajas.

Además, cuando te unes a la Santa Compaña tienes que aceptar las normas por las que se rige, como un Club de la Lucha. Es decir, tienes que aceptar sus Términos y Condiciones- que te has leído, ya lo sabemos-.

Por supuesto, cuando adquieres un software también tienes que aceptar sus términos y condiciones, que vienen a ser tus derechos y obligaciones respecto de ese software y el compromiso de respetarlos y amarlos hasta que la muerte os separe.

Este conjunto de instrucciones, pautas, derechos, prohibiciones o límites es lo que conocemos como licencias de software.

Si bien la semana pasada os explicamos la problemática existente en torno a la licencia REACT lo hicimos partiendo de la idea de que todo el mundo sabe lo que son las licencias y qué tipo de licencias existen. Durante la semana los jefes nos han impuesto obligado sugerido que os expliquemos qué son las licencias y cuales son las más importantes y comunes, porque han llegado algunas preguntas al buzón de sugerencias de la empresa.

¿Qué es eso de las licencias de software?

La respuesta fácil es que son contratos, acuerdos que se formalizan entre el titular de los derechos de explotación de un software (licenciante) y la persona que adquiere un derecho de uso de ese software (licenciatario).

Si un contrato es un acuerdo alcanzado entre dos personas…esto no es un acuerdo porque se me han impuesto las condiciones

¿Perdona? Todos los días estamos aceptando contratos donde se nos imponen las condiciones: suministros de las viviendas, telefonía, internet, seguros, tarjetas de puntos, tarjetas de verdad, los del banco, los del servicio de mensajería, las entradas de conciertos o de cine… ¿os suena una cosa que se llama hipoteca? Precisamente ahora lo que se discute es si las condiciones que se imponen son legales o no, pero no se está discutiendo la legalidad de imponerle cosas al usuario, esta práctica es tan común que probablemente no te hayas dado ni cuenta. Tienen su propio nombre y todo, contratos de adhesión (guiño a los jefes). Con el software es lo mismo, para poder usarlo has tenido que aceptar previamente las condiciones (incluso en la copia que encontraste tirada en la calle);

Este tipo de contratos incluyen las CGC o condiciones generales de la contratación, que se imponen por una de las partes a la otra, que las acepta “tal cual” y que (casi nunca) no están sujetas a negociación.

Contenido típico de una licencia de software

El artículo 99 de Ley de Propiedad Intelectual recoge el contenido genérico de una licencia, que además cederá ante los deseos manifestados por el titular de los derechos de explotación del software. Es decir, que si el software es mío hago lo que yo considero, siempre que no sea ilegal.

Del contenido de ese artículo se deduce que las licencias de software conceden al usuario un derecho no exclusivo, intransferible y únicamente para uso personal.

Por supuesto, el contenido de la licencia será radicalmente distinto dependiendo de si nos encontramos ante una licencia de software privativo o de software libre.

Libertades del software libre:

  • Libertad 0: Ejecutar el programa con cualquier propósito.

  • Libertad 1: Estudiar como funciona el programa y adaptarlo a las propias necesidades.

  • Libertad 2: Distribuir copias.

  • Libertad 3: Mejorar el programa y publicar las mejoras a los demás.

Las licencias de software privativo son las que no cumplen estas libertades, altamente restrictivas, y no permiten a los usuarios distribuir copias o modificar el producto, facultades que se reservan los titulares de los derechos de explotación. Así las restricciones más comunes en este tipo de licencias son:

  • Sólo uso para fines personales o sólo para fines profesionales.

  • Sólo se puede utilizar en un equipo.

  • Determinar el tipo de equipo en que se puede utilizar (Pc, servidor…).

  • Limitar el tipo de usuario (administraciones, comunidad educativa, comerciales, etc.).

  • No se pueden realizar copias del software (salvo la copia de seguridad).

  • Prohibición de modificar el software (excepcionalmente el usuario puede descompilar o hacer ingeniería inversa).

  • Prohibición de distribuir copias.

Las licencias de software libre buscan sobre todo proteger la reputación del creador del software y garantizar a los usuarios las cuatro libertades antes mencionadas, evitando que alguien se apropie del software y lo convierta en software privativo. Así podemos destacar las siguientes limitaciones:

  • Si un usuario ha modificado el software debe respetar el anuncio del copyright del autor original y anunciar que archivos han sido modificados con expresión de la fecha en que se hizo la modificación.

  • El autor podrá impedir que se distribuya el software si ha sido modificado si no se acompaña de una copia del código fuente original.

  • El autor podrá exigir que se establezca algún tipo de diferenciación entre el producto original y el modificado, como por ejemplo que tengan un nombre diferente.

  • La cláusula copyleft: si vas a distribuir el software tienes que hacerlos con las mismas libertades con que lo has obtenido.

A la humanidad le interesaría que el software esté licenciado bajo software libre, aunque los humanos a nivel individual tengan libertad para tomar sus decisiones.

Ejemplos de licencias de software libre

Este tema dará para una entrada para cada tipo de licencia, por eso mencionamos las dos más conocidas y de una forma muy sintética.

La GPL (Licencia Pública General) fue creada en el año 1986 y es la más utilizada. En su contenido esta licencia define los siguientes conceptos: programa, obra basada en el programa y código fuente. Este tipo de licencia concede a los usuarios las cuatro libertades que definen al software libre y contiene la cláusula copyleft.

La BSD (Berkley Software Distribution) surge de las distribuciones de versiones de UNIX de la universidad de California en los años 1970 y 1980. Este tipo de licencia se suele identificar como una de las más permisivas y durante mucho tiempo fue criticada por R. Stallman por la obligatoriedad de atribuir cada componente a sus autores originales en cualquier publicación o material de promoción del programa u obra derivada. Esta licencia es compatible con la GPL.

Esta licencia concede todas las libertades del software libre a los usuarios. La distribución del código fuente tiene que ir acompañada del aviso de copyright; incluye también el disclaimer de responsabilidad. Esta licencia no contiene las obligaciones del copyleft robusto.

Permite lo que se llama la bifurcación del código, esto implica que alguien pueda crear una versión similar pero lo suficientemente modificada para que no se confunda con la versión original.

Licencias similares a la BSD son las también muy conocidas MIT, Apache y Python.

Juntos pero no revueltos

Uno de los principales temores que tiene cualquier desarrollador es la de usar una librería de software y cagarla tener problemas luego por culpa de la licencia bajo la que se distribuye.

Se podría pensar que si todas las licencias que se usan son de software libre nunca tendrías problemas de incompatibilidades…pues deja de pensar así que al igual que las meigas, las incompatibilidades existen.

Si quieres saber las licencias que la GNU considera incompatibles con la GPL pincha aquí (la lista es larga) y si quieres saber por qué la GNU considera que una licencia es incompatible con la GPL pincha aquí. Si quieres saber más cosas de licencias puedes preguntar aquí.

Me parece estupendo todo lo que me estás contando…pero ¿qué tipo de licencia me recomiendas?

Como buenos gallegos que somos te diremos que depende…

Nosotros somos fieles seguidores del software libre y entendemos que esto es una opción personal, por eso os informamos de los pros y de los contras que supone licenciar el software como libre o privativo.

Ya os adelantamos, porque lo analizaremos en otra entrada, crear software libre no es incompatible con ganar dinero…y por ello nuestra primera opción siempre será licenciar el software como libre.

En próximas entradas analizaremos en profundidad cada tipo de licencia y también hablaremos sobre los modelos de negocio que tienen como base el software libre.

Y si tienes cualquier duda sobre esta o sobre cualquier otra materia o quieres que escribamos sobre un tema porque pasas de las licencias: ¡mándanos un correo electrónico!.

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